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Evidencia científica

N-acetilcisteína (NAC) y SOP (PMOS): qué dice la evidencia sobre fertilidad y hormonas

Un meta-análisis de 2025 analizó NAC en PMOS (antes SOP): qué dice la evidencia sobre progesterona, grosor endometrial y fertilidad.

📝 Borrador en revisión por nuestra nutrióloga. Las fuentes citadas son reales; la redacción está en verificación.

Una colección de huevos de distintos tamaños y colores sobre una superficie clara.
Foto: cottonbro studio / Pexels

Si has investigado sobre el síndrome de ovario poliquístico, es probable que hayas topado con la N-acetilcisteína, conocida como NAC. En los últimos años, este suplemento ha ganado atención en la comunidad científica por su posible papel en el manejo del síndrome que, a partir de 2026, fue oficialmente renombrado como síndrome de ovario polimicroquístico (PMOS). Pero, ¿qué dice realmente la evidencia? Aquí te lo explicamos con claridad.

¿Qué es la NAC y de dónde viene?

La N-acetilcisteína es un derivado del aminoácido cisteína. Se puede obtener como suplemento, pero también es importante saber que el organismo consigue cisteína de forma natural a través de alimentos proteicos como huevos, aves y legumbres. Como suplemento, la NAC se ha estudiado en distintos contextos de salud, y en los últimos años ha despertado interés particular en el contexto del PMOS.

Lo que encontró el meta-análisis más reciente

En 2025 se publicó en la revista Nutrients un meta-análisis de gran escala realizado por Viña y colaboradores [1]. Este trabajo integró 22 estudios con 2,515 participantes diagnosticadas con PMOS, lo que lo convierte en una de las revisiones más completas disponibles hasta ahora sobre este tema.

Los hallazgos más relevantes fueron:

  • Progesterona: Se observó un aumento estadísticamente significativo en los niveles de progesterona en quienes usaron NAC (SMD 0.95; IC 95%: 0.13–1.77). La progesterona es una hormona clave en la segunda fase del ciclo menstrual y en la preparación del endometrio para un posible embarazo [1].
  • Grosor endometrial: También se registró un incremento significativo en el grosor del endometrio (SMD 0.58; IC 95%: 0.10–1.06), un parámetro relevante para la implantación embrionaria [1].
  • LH frente a metformina: Las participantes que usaron NAC mostraron mayores niveles de LH en comparación con quienes tomaron metformina, un dato de interés dado el papel de la LH en el desencadenamiento de la ovulación [1].

¿Qué no cambió de forma significativa?

Es igual de importante hablar de lo que la evidencia no mostró. En este meta-análisis no se observaron diferencias estadísticamente significativas en los niveles de estradiol, FSH ni SHBG [1]. Esto nos recuerda que los efectos de la NAC en el PMOS son específicos y no generalizados a todas las hormonas del eje reproductivo.

¿Por qué importan estos hallazgos para la fertilidad?

En el contexto del PMOS, la ovulación irregular o ausente es uno de los principales desafíos para quienes buscan embarazo. El aumento en progesterona y grosor endometrial, así como los niveles de LH, son factores directamente relacionados con la ovulación y la receptividad uterina. Por eso, estos resultados son considerados clínicamente relevantes, aunque siempre deben interpretarse dentro del panorama completo de cada persona [1].

¿Significa esto que deberías tomar NAC?

No tan rápido. Aunque los datos son prometedores, un meta-análisis muestra tendencias poblacionales, no resultados individuales garantizados. El PMOS es una condición heterogénea: no todas las personas lo experimentan igual, y los tratamientos deben personalizarse.

El uso de NAC debe supervisarse con un profesional de salud, especialmente si se está buscando embarazo o si se combina con otros tratamientos como metformina, inductores de ovulación u otros suplementos [1]. La automedicación en este contexto puede interferir con planes de tratamiento ya establecidos.

En resumen

La evidencia actual sugiere que la NAC podría tener un papel de apoyo en algunos aspectos hormonales y de fertilidad en personas con PMOS, particularmente en progesterona y grosor endometrial. Sin embargo, la ciencia sigue avanzando y aún hay preguntas abiertas sobre dosis, duración y perfiles de pacientes que más se beneficiarían.

Como siempre en NutriFem, te compartimos la ciencia para que llegues a tus consultas más informada, no para reemplazarlas.


Nota importante: Este artículo tiene fines exclusivamente educativos y de divulgación científica. La información aquí presentada no sustituye la consulta, el diagnóstico ni el tratamiento por parte de un profesional de salud calificado. Si tienes PMOS o estás buscando embarazo, consulta siempre con tu médico o nutrióloga antes de iniciar cualquier suplemento.

Referencias [1] Viña I, Viña JR, Carranza M, Mariscal G. Efficacy of N-Acetylcysteine in Polycystic Ovary Syndrome: Systematic Review and Meta-Analysis. Nutrients. 2025;17(2):284.

Referencias

  1. [1] Viña I, Viña JR, Carranza M, Mariscal G. Efficacy of N-Acetylcysteine in Polycystic Ovary Syndrome: Systematic Review and Meta-Analysis. Nutrients. 2025;17(2):284. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11768055/

Resumen educativo de investigación publicada. No sustituye la valoración profesional individualizada.