NutriFem

Evidencia científica

Dieta mediterránea y fertilidad femenina: qué dice la evidencia

La dieta mediterránea se asocia con mejor salud reproductiva femenina, mientras que una dieta proinflamatoria aumenta el riesgo de infertilidad, según evidencia reciente.

📝 Borrador en revisión por nuestra nutrióloga. Las fuentes citadas son reales; la redacción está en verificación.

Manos preparando verduras con aceite de oliva, ajo y calabaza en una cocina.
Foto: Андрей / Pexels

¿Qué comemos puede influir en nuestra fertilidad? Es una pregunta que muchas mujeres se hacen, y la ciencia empieza a ofrecer respuestas —aunque todavía con cautela. Una revisión sistemática y metaanálisis reciente, publicada en Frontiers in Nutrition y elaborada bajo los estándares PRISMA 2020, analizó 15 estudios sobre dieta e inflamación en salud reproductiva femenina, abordando condiciones como infertilidad, endometriosis y el síndrome de ovario poliquístico —renombrado en 2026 como síndrome de ovario polimicroquístico (PMOS)— [1].

La inflamación de la dieta y el riesgo de infertilidad

Uno de los hallazgos más concretos de esta revisión tiene que ver con el Índice Inflamatorio de la Dieta (DII), una herramienta que mide el potencial inflamatorio de lo que comemos. Los resultados mostraron que un mayor potencial inflamatorio de la dieta se asoció con un riesgo aumentado de infertilidad femenina (OR = 1,70; IC 95%: 1,23–2,34) [1]. En términos prácticos, esto sugiere que los patrones alimentarios que favorecen la inflamación podrían estar relacionados con mayores dificultades para concebir.

Esto cobra sentido si consideramos que la inflamación crónica de bajo grado es un mecanismo implicado en diversas condiciones que afectan la fertilidad, como la endometriosis y el PMOS.

¿Qué encontraron sobre la dieta mediterránea?

La evidencia cualitativa de la revisión apunta en una dirección interesante: una mayor adherencia a la dieta mediterránea se relacionó con [1]:

  • Niveles más altos de hormona antimülleriana (HAM), un marcador de reserva ovárica.
  • Mayor recuento de folículos antrales, otro indicador de la reserva ovárica.
  • Menor riesgo de endometriosis (OR = 0,06).
  • Mejores tasas de formación de blastocistos en tratamientos de reproducción asistida.

La dieta mediterránea se caracteriza por un alto consumo de frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, pescado y aceite de oliva, con un consumo moderado de lácteos y bajo de carnes rojas y ultraprocesados. Su perfil antiinflamatorio y antioxidante es lo que los investigadores consideran un posible mecanismo detrás de estas asociaciones.

Lo que la evidencia todavía no puede decir

Aquí es donde debemos ser muy honestas: los propios autores del estudio señalan que la certeza de la evidencia es muy baja, ya que la mayoría de los estudios incluidos son observacionales [1]. Esto significa que los hallazgos representan asociaciones clínicas, no efectos causales ni terapéuticos comprobados.

Dicho de otro modo: no podemos afirmar que seguir la dieta mediterránea cause una mejora en la fertilidad, ni que sea un tratamiento para ninguna condición reproductiva. Lo que sí podemos decir es que existe una señal consistente que justifica seguir investigando con estudios de mayor calidad, como ensayos clínicos controlados.

¿Por qué importa esto para las mujeres?

Porque la alimentación es un factor modificable. No siempre podemos controlar nuestra genética, nuestra edad o el diagnóstico que recibimos, pero sí podemos tomar decisiones informadas sobre lo que comemos. Entender que los patrones alimentarios proinflamatorios podrían estar relacionados con mayor riesgo de infertilidad —y que los patrones antiinflamatorios, como la dieta mediterránea, se asocian con mejores marcadores reproductivos— es información valiosa para tomar esas decisiones con más contexto [1].

Esto no significa que cambiar la dieta sea suficiente ni que sea la única intervención necesaria. La salud reproductiva es multifactorial y requiere una evaluación integral.

En resumen

La evidencia disponible sugiere que una dieta con menor potencial inflamatorio, y en particular la dieta mediterránea, podría estar asociada con mejores indicadores de fertilidad femenina. Sin embargo, la certeza de esta evidencia aún es muy baja y se necesitan más estudios para confirmar estos hallazgos [1].

Si tienes preguntas sobre tu alimentación y salud reproductiva, lo más recomendable es acudir con una profesional de la salud que pueda orientarte de manera personalizada.


Nota importante: Este artículo tiene fines exclusivamente educativos y de divulgación científica. La información aquí presentada no sustituye la valoración, el diagnóstico ni el consejo de un profesional de la salud. Ante cualquier duda relacionada con tu salud reproductiva o tu alimentación, consulta a tu médica o nutrióloga.

Referencias

  1. [1] Mérida-Yáñez B, García-Oliva S, Antúnez-Calvente I, de la Torre-Pérez N, Muñoz-Vela FJ, Gómez-Salgado J, Márquez-Díaz A, Avellaneda-Roldán MÁ, López-Gómez N, Rúger-Navarrete A. Dietary inflammatory index and Mediterranean Diet in female reproductive health: a systematic review and meta-analysis of dietary inflammatory potential. Frontiers in nutrition. 2026;13. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42643610/

Resumen educativo de investigación publicada. No sustituye la valoración profesional individualizada.