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Evidencia científica

Soya e isoflavonas para los sofocos: qué dice la ciencia

Un meta-análisis de 17 ensayos clínicos encontró que las isoflavonas de soya reducen la frecuencia de los sofocos un 20.6% y su intensidad un 26.2% frente a placebo.

Mujer madura sonriente sosteniendo un vaso de leche de soya, concepto de nutrición y bienestar femenino
Foto: Kevin Malik / Pexels

Los sofocos (o bochornos) son uno de los síntomas más frecuentes y molestos de la menopausia. Entre las estrategias nutricionales, la soya y sus isoflavonas (compuestos vegetales con una estructura parecida a los estrógenos) son de las más estudiadas. ¿Qué tan respaldada está su eficacia?

Nota importante: esta información es educativa y resume investigación publicada. No sustituye la valoración médica o nutricional individualizada.

Qué encontró el meta-análisis

Un meta-análisis de ensayos controlados aleatorizados publicado en la revista Menopause (2012) revisó 277 publicaciones y reunió 17 ensayos clínicos para el análisis combinado. Su conclusión fue que la ingesta de isoflavonas de soya (mediana de 54 mg al día de equivalentes de aglicona), durante entre 6 semanas y 12 meses [1]:

  • Redujo la frecuencia de los sofocos en un 20.6% frente al placebo.
  • Redujo la intensidad de los sofocos en un 26.2% frente al placebo.

Es decir, el efecto no solo fue en cuántas veces aparecían, sino también en qué tan intensos se sentían.

Qué significa esto en la práctica

Estos resultados sugieren que las isoflavonas pueden ser una opción complementaria para algunas mujeres. Aun así, conviene tener en cuenta varios matices:

  • El efecto es moderado, no una solución total.
  • La respuesta varía entre personas, en parte por diferencias en la microbiota intestinal (que influye en cómo se metabolizan las isoflavonas).
  • Las dosis y presentaciones estudiadas varían, y no todas las fuentes de soya aportan la misma cantidad.

Alimentos con isoflavonas

Entre las fuentes alimentarias están el tofu, el tempeh, el edamame, la leche de soya y las semillas de soya. Incorporarlos como parte de una alimentación equilibrada es, en general, una estrategia segura para la mayoría de las mujeres.

En resumen

La evidencia de ensayos clínicos respalda que las isoflavonas de soya pueden ayudar a reducir la frecuencia e intensidad de los sofocos, con un efecto moderado. Si estás en la menopausia y los sofocos afectan tu calidad de vida, una nutrióloga puede ayudarte a valorar si incorporar más soya —y en qué forma— tiene sentido para tu caso.

Referencias

  1. [1] Taku K, Melby MK, Kronenberg F, Kurzer MS, Messina M. Extracted or synthesized soybean isoflavones reduce menopausal hot flash frequency and severity: systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Menopause. 2012;19(7):776-790. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22433977/

Resumen educativo de investigación publicada. No sustituye la valoración profesional individualizada.