Evidencia científica
Dieta mediterránea y el éxito de la FIV: qué dice la evidencia
La dieta mediterránea se asocia con mejores tasas de embarazo clínico y nacido vivo en mujeres menores de 35 años que realizan FIV, según evidencia científica.
📝 Borrador en revisión por nuestra nutrióloga. Las fuentes citadas son reales; la redacción está en verificación.

Si estás considerando o ya estás en proceso de un tratamiento de fertilización in vitro (FIV), es probable que te hayas preguntado si lo que comes puede influir en los resultados. La respuesta corta es: la evidencia sugiere que sí podría importar, y la dieta mediterránea es uno de los patrones alimentarios más estudiados en este contexto.
¿Qué encontró la investigación?
Un estudio de cohorte prospectivo evaluó a 244 mujeres no obesas (con un IMC menor a 30) de entre 22 y 41 años que iniciaban su primer ciclo de FIV. Los investigadores analizaron qué tan apegadas estaban estas mujeres a un patrón de alimentación mediterráneo utilizando una herramienta llamada MedDietScore [1].
El hallazgo más relevante fue que, en mujeres menores de 35 años, un incremento de 5 puntos en ese puntaje se asoció con aproximadamente 2.7 veces más probabilidad de lograr un embarazo clínico y un nacido vivo [1]. Es decir, quienes seguían más de cerca este patrón alimentario tuvieron mejores resultados reproductivos dentro de este grupo de edad.
¿En qué consiste el patrón mediterráneo?
No se trata de una dieta rígida ni de una lista de alimentos prohibidos. El patrón mediterráneo se caracteriza por priorizar [1]:
- Verduras frescas y frutas en abundancia
- Cereales integrales como base de los carbohidratos
- Legumbres (frijoles, lentejas, garbanzos)
- Pescado como fuente principal de proteína animal
- Aceite de oliva como grasa principal
- Poca carne roja
Es un patrón que, en general, ya se recomienda por sus beneficios para la salud cardiovascular y metabólica, y que ahora también muestra señales prometedoras en el ámbito reproductivo.
Asociación no es lo mismo que causalidad
Este punto es fundamental para interpretar los resultados con honestidad. El estudio es de tipo observacional, lo que significa que los investigadores observaron lo que ocurría de forma natural en las participantes, sin asignarles una dieta específica [1]. Esto permite identificar asociaciones, pero no permite concluir que la dieta mediterránea causa directamente mejores resultados en FIV.
Podrían existir otros factores —como el estilo de vida general, el nivel de estrés o variables no medidas— que también influyan en los resultados. Por eso, aunque la evidencia es alentadora, es importante no sobreinterpretar los datos ni asumir que cambiar la alimentación garantiza el éxito de un tratamiento.
¿Qué significa esto en la práctica?
Que la alimentación es una pieza del rompecabezas, no la única. Adoptar un patrón mediterráneo es una estrategia con respaldo científico creciente y con muy bajo riesgo, ya que se trata de un patrón reconocido como saludable en múltiples dimensiones. Sin embargo, cualquier ajuste en la dieta con el objetivo de apoyar un tratamiento de fertilidad debe hacerse con acompañamiento profesional, especialmente porque cada persona tiene necesidades, condiciones de salud y contextos distintos.
Si estás en proceso de FIV o lo estás planeando, hablar con una nutrióloga especializada en salud reproductiva puede ayudarte a evaluar tu alimentación actual y hacer ajustes personalizados basados en evidencia.
Lo que nos dice la ciencia hasta ahora
La investigación disponible apunta a que el patrón mediterráneo podría ser un aliado en el contexto de la FIV, particularmente en mujeres menores de 35 años sin obesidad [1]. Es un punto de partida valioso para seguir investigando y para que las mujeres en tratamientos de reproducción asistida tengan más herramientas informadas a su disposición.
La nutrición no lo resuelve todo, pero tampoco es un factor menor. Comer bien, con un enfoque basado en evidencia y adaptado a tu situación, siempre suma.
Nota importante: Este artículo tiene fines exclusivamente educativos y de divulgación científica. La información aquí presentada no sustituye la consulta, el diagnóstico ni el tratamiento por parte de profesionales de la salud. Si tienes dudas sobre tu alimentación o tu proceso de fertilidad, consulta a tu médico o nutrióloga.
Referencias
- [1] Karayiannis D, et al. Adherence to the Mediterranean diet and IVF success rate among non-obese women attempting fertility. Human Reproduction. 2018;33(3):494-502. https://academic.oup.com/humrep/article/33/3/494/4828066
Resumen educativo de investigación publicada. No sustituye la valoración profesional individualizada.