Evidencia científica
Calcio en el embarazo: qué dice la evidencia sobre la prevención de preeclampsia
La evidencia Cochrane muestra que suplementar calcio reduce el riesgo de preeclampsia hasta en un 55% en embarazadas con baja ingesta. Descubre qué dice la ciencia.
📝 Borrador en revisión por nuestra nutrióloga. Las fuentes citadas son reales; la redacción está en verificación.

El embarazo es una etapa en la que las necesidades nutricionales cambian de forma importante, y el calcio es uno de los nutrientes que más atención merece. Más allá de su papel en la formación ósea del bebé, existe evidencia sólida que vincula una ingesta adecuada de calcio con la reducción del riesgo de preeclampsia, una de las complicaciones más serias del embarazo. Aquí te explicamos qué dice la ciencia al respecto.
¿Qué es la preeclampsia y por qué importa?
La preeclampsia es un trastorno hipertensivo que puede aparecer a partir de la semana 20 de gestación. Se caracteriza por presión arterial elevada y daño a órganos como los riñones. Es una causa importante de morbimortalidad materna y perinatal a nivel mundial, por lo que identificar estrategias de prevención basadas en evidencia resulta fundamental.
Lo que dice la revisión Cochrane
Una de las revisiones sistemáticas más robustas sobre este tema es la de Hofmeyr y colaboradores, publicada en la Cochrane Database of Systematic Reviews [1]. Este análisis incluyó 13 estudios con 15,730 mujeres y evaluó el efecto de la suplementación con calcio en dosis alta (mayor o igual a 1 g por día) durante el embarazo.
Los resultados son relevantes: la suplementación con calcio se asoció con una reducción del riesgo de preeclampsia con un riesgo relativo de 0.45, lo que equivale a una reducción de aproximadamente el 55% en comparación con quienes no recibieron suplemento. La certeza de esta evidencia fue calificada como moderada [1].
Aún más llamativo es el dato en mujeres con dieta habitualmente baja en calcio: en este grupo, el riesgo relativo fue de 0.36, lo que representa una reducción aún mayor [1]. Esto sugiere que las poblaciones con menor ingesta habitual de calcio son quienes más se benefician de la suplementación.
La recomendación de la OMS
Con base en esta evidencia, la Organización Mundial de la Salud recomienda suplementar entre 1.5 y 2.0 gramos diarios de calcio elemental durante el embarazo en poblaciones con baja ingesta de este mineral, con el objetivo de reducir el riesgo de preeclampsia [2]. Esta recomendación aplica especialmente en contextos donde el consumo habitual de alimentos ricos en calcio es insuficiente, algo frecuente en varios países de América Latina.
¿Dónde se encuentra el calcio en los alimentos?
El calcio está presente de forma natural en varios grupos de alimentos:
- Lácteos: leche, yogur y queso son fuentes bien conocidas y con buena biodisponibilidad.
- Sardinas con espina: una fuente animal práctica y económica.
- Tofu: especialmente el elaborado con sulfato de calcio.
- Almendras: aportan calcio aunque en menor cantidad que los lácteos.
- Verduras de hoja verde: como el brócoli o la col rizada.
Sin embargo, es importante entender que alcanzar las dosis terapéuticas recomendadas por la OMS únicamente a través de la alimentación puede ser difícil, especialmente si la dieta habitual ya es baja en estos alimentos [1][2].
¿Debo tomar un suplemento de calcio en el embarazo?
Esta es una pregunta que merece una respuesta individualizada. La suplementación en dosis terapéuticas debe ser indicada y supervisada por un profesional de salud, ya que la dosis, el momento de inicio y la forma de administración dependen de las necesidades particulares de cada persona, su alimentación habitual y su historial clínico [2].
No todas las embarazadas requieren la misma dosis, y la automedicación con suplementos en dosis altas no es recomendable sin orientación profesional.
En resumen
La evidencia disponible es consistente: la suplementación con calcio durante el embarazo, especialmente en mujeres con baja ingesta habitual, se asocia con una reducción significativa del riesgo de preeclampsia [1][2]. Incorporar fuentes alimentarias de calcio es un buen punto de partida, pero si existe un riesgo elevado o una ingesta insuficiente, la suplementación supervisada puede marcar una diferencia importante.
Habla con tu médica o nutrióloga para evaluar tu caso de forma personalizada.
Nota importante: Este artículo tiene fines educativos y de divulgación científica. La información aquí presentada no sustituye la consulta con un profesional de salud. Ante cualquier duda sobre tu embarazo o tu alimentación, acude siempre a tu médica o nutrióloga de confianza.
Referencias
- [1] Hofmeyr GJ, Lawrie TA, Atallah AN, Torloni MR. Calcium supplementation during pregnancy for preventing hypertensive disorders and related problems. Cochrane Database of Systematic Reviews. 2018;10:CD001059. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK535805/
- [2] World Health Organization. Calcium supplementation during pregnancy to reduce the risk of pre-eclampsia (WHO ELENA). World Health Organization. 2018. https://www.who.int/tools/elena/interventions/calcium-pregnancy
Resumen educativo de investigación publicada. No sustituye la valoración profesional individualizada.